Cada día nuestros ojos trabajan para ofrecer una visión de nuestro entorno. Y como si fuera una pieza esencial de un coche es fundamental, cuidarlos toda nuestra vida. Para ello, debes seguir una serie de consejos.

Es importante tener una alimentación equilibrada. Una dieta con complementos vitamínicos y antioxidantes que proporcionan una mejora en el cuidado ocular. Hay que evitar frotarse o tocarse los ojos para impedir la presencia de cualquier infección. No debemos forzar la vista porque puede empeorar, por ello, hay que iluminar bien los objetos que estemos viendo, sin que la luz incida directamente a nuestro campo visual. Tenemos que dormir las horas necesarias por la noche para que las células epiteliales de los ojos realicen el proceso de recuperación. Además, es aconsejable mantenerse a una distancia prudencial de los objetos que se están visualizando (Por ejemplo, de la televisión a 2 metros de distancia y para leer, unos 45 centímetros).

Es recomendable para el cuidado de nuestros ojos, el uso de gafas homologadas, y a poder ser, anti-reflejantes. No acercar ni ladear la cabeza tanto para escribir como para leer. Tenemos que preocuparnos que el entorno esté bien iluminado para no estar forzando el sentido de la vista. No es aconsejable leer o estudiar, justamente en mismo instante que te levantas, al menos tienes que esperar una hora para que el ojo se adapte; ni tampoco se debe leer o estudiar cuando estás muy cansado o a punto de ir a dormir. No ver demasiado cerca la televisión, ni los monitores de los ordenadores. Descansar la vista durante un cierto tiempo, realizando otros tipos de tareas que no incluya la utilización de aparatos tecnológicos. Pero sobre todo, es siempre recomendable, realizar al menos una revisión anual de la vista con nuestro oftalmólogo, sobre todo, en edades avanzadas.