Cada vez es más frecuente encontrarnos con personas que cuidan su piel durante todo el año, porque como ya hemos comentado en nuestro blog de Farmacia Plaza de La Catedral de La Laguna el estrés, la contaminación, el calor o el frío, el tipo de alimentación y el envejecimiento afectan a nuestra salud.

Farmacias como la nuestra cuenta con unos profesionales que siempre atienden a cada usuario orientan en función de sus necesidades y tipo de piel. En esta ocasión, abordamos las cremas antiarrugas, un producto demandado en las farmacias por la variedad de marcas y su calidad.

Ante esta amplia gama de productos, algunos usuarios se pierden y desconocen cuál es la mejor crema antiarrugas. En primer lugar, debemos de tener en cuenta el tipo de piel de la persona, y, en segundo lugar, aunque no menos importante debemos conocer la composición de la crema. Para eso, es fundamental leer la letra pequeña de los productos, saber cuál es su principio activo y en qué cantidad se concentra.

¿Qué debe contener una crema antiarrugas?

Este tipo de cremas son generalmente hidratantes con componentes activos que permiten mejorar el tono, la textura, las líneas finas y las arrugas de la piel.

Retinol: Una buena crema antiarrugas contendrá en sí o sí, retinol, porque contribuirá a suavizar las arrugas, afina el poro y estimula la regeneración celular.

Vitamina C (ácido ascórbico). La vitamina C es un potente antioxidante, lo que significa que protege la piel de los radicales libre.

Vitamina E. Promueve la cicatrización y ayuda a la eliminación de los radicales libres.

Hidroxiácidos. Se utilizan para eliminar las células muertas de la piel.

Coenzima Q10. Este ingrediente permite reducir las arrugas finas alrededor de los ojos.

El orden de aparición de estos ingredientes en la crema es una clave a tener en cuenta. De esta forma, si observamos que entre los primeros componentes se encuentra el agua y la glicerina no son un buen indicativo de calidad, ya que será una crema con bastante hidratación, pero con menor relevancia en otros principios activos que hemos mencionado y que surten un mayor efecto.

Una vez comencemos con el uso de este tipo de cremas antiarrugas se aconseja aplicarla una o dos veces al día y no esperar notar una mejoría de un día para otro. Es necesario, en función del producto varias semanas de aplicación para obtener los resultados deseados. Asimismo, es necesario emplear formulaciones que contengan protección solar y que a su vez hidraten nuestro tipo de piel.

Nuestra última recomendación es no fijarse tanto en el precio o la marca, sino valorar el contenido de la crema antiarrugas en función de nuestra piel.