Muchas personas están afectadas hoy en día por apnea del sueño, un trastorno en el que se suman factores como la postura al dormir hasta el estrés diario.

La apnea del sueño es un trastorno común en el que la persona que lo sufre hace una o más pausas en la respiración o tiene respiraciones superficiales durante el sueño.

Las pausas pueden durar entre unos pocos segundos y varios minutos. A menudo ocurren entre 30 veces o más por hora. Por lo general, la respiración vuelve a la normalidad, a veces con un ronquido fuerte o con un sonido parecido al que una persona hace cuando se atraganta.

Casi siempre la apnea del sueño es un problema crónico (constante) de salud que altera el sueño. La persona pasa de un sueño profundo a un sueño liviano cuando hay una pausa en la respiración o cuando la respiración se vuelve superficial.

Por esta razón, el sueño es de mala calidad y se siente cansancio durante el día. La apnea del sueño es una de las principales razones por las cuales una persona puede sentir mucho sueño durante el día.

Si no se trata, la apnea del sueño puede provocar:

  • Aumentar el riesgo de sufrir presión arterial alta, ataque cardíaco, accidente cerebrovascular (derrame cerebral), obesidad y diabetes
  • Aumentar el riesgo de que ocurra insuficiencia cardíaca o de que ésta empeore
  • Aumentar las probabilidades de que haya arritmias o latidos irregulares del corazón
  • Aumentar las probabilidades de sufrir accidentes automovilísticos o de trabajo

La apnea del sueño es un problema crónico de salud que requiere un tratamiento a largo plazo. Los cambios en el estilo de vida, los dispositivos bucales, la cirugía o los dispositivos respiratorios pueden tener éxito en el tratamiento de la apnea del sueño en muchas personas.

 

Fuente: National Heart, Lung and Blood Institute