En la anterior entrada hablábamos de la importancia de protegerse frente a las radiaciones solares, y en esta ocasión queremos profundizar en cómo debemos protegernos adecuadamente frente al sol. Para ello, lo primero que tenemos que hacer es conocer los diferentes tipos de piel:

  • Fototipo I: Piel muy clara (nordica). Ojos azules. Cabello rubio muy claro. Pecas.Reacciona al sol con eritema intenso, y descamación. No se broncea.
  • Fototipo II: Piel clara. Ojos Azules o claros. Cabello rubio o pelirrojo.Reacciona al sol con eritema y descamación. Ligera pigmentación.
  • Fototipo III: Piel blanca (caucasiana). Ojos y pelo castaño claro. Reacciona al sol con eritema moderado y pigmentación suave.
  • Fototipo IV: Piel blanca (mediterránea). Ojos y Cabello oscuros. Reacciona al sol con ligero eritema. Se broncea con facilidad.
  • Fototipo V: Piel morena ojos y Cabello oscuros.Reacciona al sol con pigmentación fácil e intensa. Eritema inperceptible.
  • Fototipo VI: Piel negra. Ojos y Cabello muy oscuros. Reacción al sol: no hay eritema pero sí bronceado.

Con estos datos ya podemos saber cual es nuestro tipo de piel para hacernos con el fotoprotector que más se ajuste a nuestras necesidades, siempre siguiendo estos consejos.

Consejos para una buena protección solar

  • El fotoprotector se debe aplicar 20 minutos antes de la exposición al sol y debe renovarse cada 3-4 horas en toda la superficie corporal expuesta.
  • Hay que evitar las horas de mayor intensidad solar (horas de sombra corta), es decir, de 11 a 16 horas. Cuanto más larga es nuestra sombra, menor es el daño solar.
  • Cuanto más clara es la piel, más alto de ser el factor de protección y más veces debemos aplicarlo.
  • Las personas con medicación, que padezcan enfermedades y las personas mayores tienen más sensibilidad al daño solar, por lo que se deben proteger mejor.
  • Una piel deshidratada es una piel más sensible al daño solar, por lo que se recomienda estar bien hidratado cuando estemos al sol.
  • La protección debe ser extrema en las cicatrices y áreas de piel dañadas.
  • No olvidarse de proteger los labios y los dedos de pies y manos.
  • Las gafas de sol con factor de protección son importantes para prevenir el daño ocular (cataratas y retinopatías), especialmente en los ojos claros y esta protección se recomienda desde la infancia.
  • Las ropas de color oscuro protegen más del daño solar que las de colores claros o blancas (salvo que estén adecuadamente tratadas).
  • Se recomienda la ingesta de alimentos ricos en betacarotenos (frutas y verduras de color naranja o rojo) así como en vitamina C (frutas).

Si tienes cualquier duda o consulta, acude a Farmacia La Catedral y te las resolveremos.

 

Fuente: Gobierno de Canarias